OpenStack® es en la actualidad un tema muy candente, y con razón. La rápida evolución de la arquitectura de código abierto puede permitir a los departamentos de IT construir mas rápidamente nubes de tipo infraestructura-como-un-servicio (IaaS de las siglas en Ingles Infrastructure-as-a-services).

Recientemente IDG ha conducido una encuesta, a la que JMG Virtual Consulting ha tenido acceso, entre CIOs Americanos del sector  de IT en empresas de más de 500 empleados. La encuesta ofrece datos reveladores en cuanto a que muchas de estas empresas no son aun conscientes de la mayoría de los obstáculos a los que se enfrentan antes, durante y después de una implementación de OpenStack.

La mayoría de los participantes en la encuesta esperan:

  • reducir los costos
  • aumentar la eficiencia de la presentación de servicios de IT
  • y mejorar, como no, la flexibilidad mediante la implementación de OpenStack.

Sin embargo, desde nuestra humilde experiencia en la materia de nubes privadas (hemos implementado más de 250) y algunas nubes publicas, las empresas que buscan la reducción de costos a corto plazo deberían ser más prudentes. Mucha de la funcionalidad que existe en un entorno virtualizado en nube privada no existe aun en una plataforma de nube publica o híbrida por el simple echo de que las dos arquitecturas soportan en la actualidad diferentes aplicaciones y cargas de trabajo.

Hay empresas a las que yo denomino “Company B” que se gastan mucho dinero en re-diseñar sus aplicaciones para que pueden ser ejecutadas en OpenStack para luego darse cuenta que OpenStack no es el entorno adecuado para tales aplicaciones.

Por otro lado, hay otras empresas de tipo “Company A” que reducen los costos a corto plazo porque “mueven” las aplicaciones adecuadas ( cloud-enabled apps ) a un sistema OpenStack las cuales están diseñadas para ofrecer una carga de trabajo distribuida. Las cargas de trabajo que hoy en día se están desplegando en otros entornos de nube publica como Amazon son exactamente los tipos de aplicaciones que podrían perfectamente desplegarse también en OpenStack por una fracción del coste de Amazon.

Pero volvamos a la encuesta: Según la mayoría de los CEOs entrevistados, una de las barreras fundamentales a la hora de implementar OpenStack es la falta de experiencia y de formación en el despliegue e implementación. Evidentemente este echo constituye un tremendo obstáculo en la adopción de OpenStack.

No podemos negar que OpenStack puede llegar a ser complicado de implementar. De echo, existen muchas empresas que conocemos que desean implementar OpenStack pero no saben ni por dónde empezar.

Por eso, JMG Virtual Consulting presentará el día 25 de Julio un nuevo acuerdo con  una empresa puntera en el mundo de OpenStack y verá porque OpenStack no será el OpenStack que conoce en la actualidad.