OpenStack, como bien sabemos, es un sistema de software distribuido. También es 100% software de código abierto, es decir, ninguna compañía determina su destino. Y como si eso no fuera suficiente, el personal altamente cualificado en OpenStack es muy escaso. Todo esto hace que sea muy difícil para los equipos de TI de las empresas la gestión operativa de OpenStack.

Abordar el problema de gestión operativa en OpenStack

El último lanzamiento de OpenStack basado en Mitaka, ha añadido nuevas e importantes funciones para simplificar tanto la implementación inicial como las operaciones posteriores a la implementación. Por último, no nos olvidemos de la estabilidad. La versión OpenStack ha mejorado mucho la estabilidad, el cual ha ganado en elogios por parte de sus grandes clientes de producción.

En la nueva OpenStack, el proyecto de gestión de OpenStack, permite que ciertos plugins puedan añadirse después del despliegue sin tener que volver a desplegar toda la nube. También mantiene ciertos ajustes “desbloqueados” después de una implementación inicial. Si un ajuste necesita ser “desbloqueado”, se puede cambiar la configuración sin tener que volver a implementar la nube.

Una de las principales ventajas en esta ultima versión para los desarrolladores, es el soporte del marco de orquestación de infraestructura TOSCA en Murano, el catálogo de aplicaciones y orquestador en OpenStack. Murano también puede simular la ejecución de flujos de trabajo, lo que le permite probar el flujo de trabajo sin tener que recurrir a la implementación del mismo.

La distribución más estable

Los usuarios y clientes a menudo preguntan, ¿Cuál es el valor de una distribución?. Por poner un ejemplo, esta ultima distribución de OpenStack ha corregido mas de 3.700 errores en Mitaka, y han solucionado 1,900 errores adicionales en OpenStack.

Si usted elige el camino de usar una versión trunk, necesitara mucha experiencia interna para hacer frente a los últimos errores, además de la última funcionalidad (más de 1.900 en este caso de Mitaka).